sábado, 9 de junio de 2012

DOS FRUCTIFEROS AÑOS BIENVENIDISTAS / Por Por Nilson Guerra Zambrano



II Convención Nacional del Círculo Bienvenida en Maracay
Universidad Bicentenaria de Aragua
Marzo de 2012

DOS FRUCTIFEROS AÑOS BIENVENIDISTAS


Por Nilson Guerra Zambrano (*)

El pasado veinticinco de mayo se cumplieron los dos primeros años de la fundación del Capítulo Caracas del Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida, una organización de aficionados que se inspira en los valores desplegados históricamente por los diez toreros integrantes de la famosa familia extremeña.

Ese legado, ubicado en los terrenos de la interioridad personal o más bien en la espiritualidad, suma en más de un siglo de accionar en los dos continentes taurinos: honestidad, sinceridad, afecto, transparencia, abnegación, generosidad, servicio, pulcritud y como corona de cúspide el apego a la moral y a la ética.

Todo eso lo fueron dejando, en ejemplos imperecederos, los toreros de las varias familias Mejías, cuyo apelativo de Bienvenida se tomó por el lugar o poblado de origen de Manuel Mejías Rapela “El Papa Negro”, símbolo y cabeza de una estirpe que hoy, sin toreros activos, se prolonga entre aficionados deseosos de aportar mucho bien a la fiesta taurina y a sus gentes.

El Capítulo Caracas se inició con un juramento de sus diez directivos, cuando ya habían pasado las ocho de la noche, que tomaba como buenas las palabras de “promover y defender la fiesta brava, teniendo por sustento los valores de la familia Bienvenida”.

Soportados en esos valores, la asociación bienvenidista se ha ocupado de trabajar en pro de la apertura de la plaza capitalina, como eje central, pero ha sostenido su afición y la de cientos de hombres y mujeres, con numerosas actividades feriales, dentro y fuera del país, con reuniones, coloquios, convenciones, conferencias, visitas a ganaderías, entrevistas, promoción radial, impresa y digital, audiencias con sectores públicos, encuentros y apoyo a toreros, medios de comunicación, periodistas e instituciones de labor social.

Y es que la propuesta de reabrir el Nuevo Circo de Caracas, el viejo escenario del siglo pasado, en camino a su centenario, dentro de siete años, conlleva la novedad de una fiesta brava de orientación social, es decir de beneficencia. No habiendo tenido éxito esa reapertura, hasta ahora, el Capítulo ha mostrado su absoluta sinceridad en una labor callada, pero constante, de apoyo a diversas instituciones educativas y asistenciales, para hacer válido el compromiso asumido.

Desde Caracas han surgido las iniciativas para fundar ocho capítulos en varias ciudades de Venezuela, uno en México y acciones de coordinación con la sede madrileña para eventos y jornadas, esparcidos en veinticuatro meses de responsable accionar.

De este accionar destaco dos iniciativas conjuntas. El esmerado apoyo de la Radio Televisión Española (TVE), donde juega papel preponderante el Licenciado Francisco Javier Hurtado Gutiérrez, y la realización del Primer Festival Mundial de Escuelas Taurinas, de este año en San Cristóbal. Este último evento, con alumnos de España, Portugal, México y Venezuela, es un reto constante porque ahora se debe repetir con más nacionalidades.

Los logros son evidentes y no solo tienen que ver con lo estrictamente taurino, sino que guardan relación con la promoción de la juventud y belleza de las jóvenes estudiantes venezolanas, porque, con propuesta caraqueña, en los dos encuentros iberoamericanos se han coronado a una reina y una madrina venezolana, merideñas para mayor precisión.

En medio de un panorama nacional caracterizado por la ausencia de un buen número de peñas, clubes, centros y asociaciones de aficionados, el bienvenidismo ha venido a ser el mejor recurso asociativo, de una manera muy racional (sin pretender exclusividad) y siempre con una recta e íntegra intención. No obstante, eso que es evidente, no han faltado personas que piensen que se trata de una autoridad taurina obligada a complacer peticiones y caprichos, a la cual se puede atacar para evitar su auge y engrandecimiento.

Algo absolutamente inevitable, porque el prestigio, la confianza y el cabal cumplimiento de la misión, en tan poco tiempo, han dado al bienvenidismo venezolano una perspectiva internacional envidiable, donde se unen las buenas relaciones con los aficionados aztecas, la fraternidad hispana y la apertura de puertas en otros países.

Todo ello se resume en el sencillo hecho de que el Presidente del Capítulo Caracas, Nelson Hernández, ha sido promovido al directorio madrileño y se le adicionó la delegación y competencia exclusiva para América. Y eso no es un triunfo personal hernandista, no. Se trata de un logro de todos los aficionados Venezuela, pues estando o no inscritos en las once sedes capitulares nacionales, todos son inspiración y razón del asociacionismo y están representados en esta nueva responsabilidad continental e iberoamericana.

Nunca antes aficionado venezolano alguno había tenido una responsabilidad de tanta envergadura y eso es no es motivo para el regodeo y la banalidad, sino que se traduce en un compromiso de grandes proporciones.
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*Nilson Guerra Zambrano es periodista y escritor venezolano, con experiencia política, parlamentaria, de observación electoral y obra publicada en diecinueve libros.

  

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