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sábado, 6 de marzo de 2010

MÉRIDA: HOMILIA EN LA MISA EXEQUIAL DE MANUEL DE LA FUENTE / Por Arzobispo Moseñor Porras Cardozo

".. El Cristo de las multitudes de Manuel de la Fuente
es la expresión plástica de la gran memoria de Dios con nosotros.."

HOMILIA EN LA MISA EXEQUIAL DE MANUEL DE LA FUENTE


A CARGO DEL


EXCMO. SR. ARZOBISPO DE MERIDA,


MONS. BALTAZAR ENRIQUE PORRAS CARDOZO. (1)



Ustedes que temen al Señor, confíen en él,
y no les faltará la recompensa.
(Eclesiástico, 2,8)



Catedral de Mérida, sábado 6 de marzo de 2010.

Es hora de silencio y meditar profundo. Ante la muerte inesperada y abrupta no caben explicaciones. Sólo el bálsamo refrescante de la fe nos abre el postigo de la esperanza definitiva. El autor sapiencial nos recuerda que al que teme al Señor no le faltará recompensa. Y hace un momento el profeta Miqueas susurraba a nuestros oídos que no hay Dios como el que nos acoge en este recinto sacro, que nos perdona siempre y nos absuelve de las culpas.

Venimos con dolor y consternación a dar cristiana sepultura a los restos mortales de nuestro querido hermano Don Manuel de la Fuente. Lo hacemos en esta Catedral metropolitana a la que el joven Manolo dirigió su mirada desde que abandonó su tierra natal andaluza para venir a probar suerte en tierras americanas. Y aquí puso su tienda definitiva. Fue esta nueva catedral el primer taller donde comenzó a tejerse su nuevo gentilicio, el ser merideño. Siempre tuvo por esta Seo, admiración, cariño y devoción.

Una vieja tradición medieval introdujo la costumbre de ligar la construcción de las grandes catedrales a quienes plasmaron en su confección el arte y el genio que llevaban dentro. Por eso, son muchos los títulos que hacen que este féretro esté en su casa. Los angelitos, quizá los primeros que pintó el joven artista, sonríen ante quien les dio donosura y lo conducen orgullosos ante Dios Padre. En varios de los escudos episcopales del coro y en los arreglos del viejo púlpito está la destreza en darle forma a la madera.

Es en el Cristo de las multitudes, situado aquí en la Capilla del Calvario, donde el arte auténtico de Don Manuel, más que oficio, se manifiesta como vocación. Se ha convertido esta imagen, en llamado a la romería y la oración. Hoy, también nosotros nos volvemos hacia él para impetrar una plegaria por su autor. Sin barruntarlo, pero con lo que los teólogos llaman el sensus fidei, Manuel de la Fuente, tejió en bronce cátedra de cristología y soteriología.

La figura de Jesús adquiere su máximo sentido en la cruz, preludio de la resurrección. La encarnación es el abajamiento de Dios que se hace hombre, pero es a la vez, asunción de la humanidad que sube hacia Dios, mejor se hace Dios. La humanidad entera puja por subir, por agarrarse a quien es el primogénito de toda criatura en quien se obtiene la salvación. Cuerpos, cabezas, sin rostro definido, porque todo hombre es nuestro hermano. Se asciende no como quien quiere llegar primero, sino colectivamente, eclesialmente, fraternalmente, porque es una tarea que se construye en el amor solidario.

Contemplar el Cristo de las multitudes es acción mística de arrobamiento y de fe. La que mueve montañas, la que multiplica los panes, la que ofrece la mesa generosa de la fraternidad eucarística. El corazón no está muerto sino que late y por eso brilla. El Cristo de las multitudes de Manuel de la Fuente es la expresión plástica de la gran memoria de Dios con nosotros. De la mano de Jesús, ya no crucificado sino en el resplandor del resucitado, nuestro hermano contempla anonadado a la belleza misma, al resplandor de la luz eterna.

La vida se consigue a través de la lucha incesante por hacerla más plena. Por ello, en más de una ocasión le oí decir a nuestro artista que lo más cercano a su abundante obra religiosa eran los toros. La pasión, el drama de la existencia hecho combate, finura, arte y sobre todo plenitud de inteligencia, conduce siempre a Dios, invita a buscar su cercanía y sentir la necesidad de volcarlo en bien de los demás. También allí surge la plegaria que adquiere fuerza en la debilidad humana. Sus restos inermes son un llamado a la fraternidad y al servicio desinteresado.

No podemos concluir esta oración sin una mirada a María Santísima. Muchas fueron las advocaciones que salieron de su genio, en todos los tamaños y en infinidad de nombres. Pero ninguna como La Virgen de la Paz en Trujillo. Trasmitir armonía y serenidad en dimensiones ciclópeas, no es tarea sencilla. Sus vírgenes rebosan de belleza andaluza, acicalada con toques mestizos andinos. He querido traer para este momento la réplica primera de esta obra que guardaba con orgullo en su taller. En ocasión de mis bodas de plata episcopales me la obsequió para que su imagen fuera evocación perenne de paz que asedara los sinsabores de cada día y para que fuera para ambos, custodia en los momentos difíciles.

A ella quisiera elevar la mirada de todos ustedes para decirle. Madre amorosa de la Paz, recibe en tu seno y condúcelo hasta el trono del Altísimo a tu hijo Manuel. Creyó y esperó en ti, perdónale sus culpas, pero sobretodo, premia sus buenas obras que fueron muchas. Su sencillez, su agudeza, su desprendimiento, su sapiencia, su amor por los suyos y por la justicia. Recibe su obra artística como la tarea que tú le pides a todo creyente: completar lo que le faltó a la creación y a la redención: la cooperación humana. Da a sus seres queridos, su esposa e hijos, sus numerosos amigos y admiradores, sus alumnos y todos los que tuvimos la dicha de abrevar en el alero de su vida, su bonhomía y candor, la mejor expresión de tu rostro divino. Que este último paseíllo te lleve por la puerta grande de una existencia fecunda que sólo espera en el premio de la misericordia divina porque seguro le dirás al Señor: “porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos, ni pena inmerecida”(Amado Nervo). Que así sea.




(1) Moseñor Porras Cardozo es "Socio de Honor" del Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida

viernes, 5 de marzo de 2010

MÉRIDA: HA MUERTO EL ESCULTOR MANUEL DE LA FUENTE / SOCIO DE HONOR DEL CÍRCULO BIENVENIDA

CÍRCULO TAURINO AMIGOS DE LA DINASTÍA BIENVENIDA

Su obra predilecta "El Cristo de las multitudes"
"Es la sensibilidad con la que se nace y que se cultiva con el tiempo lo que permite que el artista ponga en bronce todo el dolor en sus multitudes".
(Fortunato González)

"Adiós a Manuel de la Fuente"

"Socio de Honor"del Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida

Doctor "Honoris Causa "de la Universidad de los Andes de Mérida

Autor del Monumento a "Paquirri" en el Puerto de Santa María


Madrid, Viernes 5 de Marzo de 2010.

Lamentamos comunicar que nuestro "Socio de Honor" Manuel de la Fuente ha fallecido a la edad de 78 años en la madrugada de hoy, en ciudad venezolana de Mérida.

Su apasionada afición taurina ejercida con esmerada caballerosidad y alto sentido de amistad, ha representado un valor fundamental para el arraigo y reconocimiento de nuestra entidad en la Ciudad de los Caballeros, que precisamente le acogió a él mismo hace medio siglo procedente de su Cádiz natal para alojarse en el corazón de los merideños, erigirse en personalidad única de la academia y la cultura, y proyectar su ingente obra escultórica desde el país hermano de Venezuela.

Una buena muestra de ello quedó para la posteridad en su recien inagurada Galería -ya Casa Museo- de Mérida en cuyo acto estuvieron presentes miembros del Círculo Bienvenida.

La excelsa aportación artística a la tauromaquia de Manuel de la Fuente brotó con la misma naturalidad como el toreo que a él le emocionó y le inspiró, impregnándola de huella tan imborrable como profunda lo ha sido en el corazón de cuantos hemos gozado de su magisterio y amistad.

El escultor gaditano Manuel de la Fuente que fuera nombrado doctor Honoris Causa por la Universidad de Los Andes de Venezuela, en Mérida, en un acto emotivo, en el que se destacaron los méritos de este artista nacido en la plaza de la Cruz verde en 1932 y que se encuentra afincado en la ciudad venezolana, a cuya universidad pertenece, desde hace más de 50 años.

Entre las obras más conocidas de Manuel de la Fuente, destacado especialista en producción monumental en bronce, se encuentran la Virgen de la Paz en Trujillo -un mirador-escultura que algunos consideran su mejor obra-, la estatua de Bolívar en el Puente de Angostura y la figura de Luz Caraballo en Apartaderos.

En la provincia gaditana, Manuel de la Fuente fue el autor del monumento a Paquirri de la plaza de toros de El Puerto.

Nacido en Cádiz hace ahora 78 años, Manuel de la Fuente estudió escultura, dibujo e historia del arte en la Escuela de Artes y Oficios de Cádiz. Después, entre 1950 y 1956, se formó en la Escuela Superior de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría, en Sevilla.

En 1957 protagonizó una exposición individual en el Museo de Bellas Artes de Cádiz.

Tras viajar por aquella época por Francia e Italia, se estableció en Mérida (Venezuela) en 1959. Ha sido profesor de dibujo y escultura en la Escuela Antonio Esteban Frías y en el Centro Experimental de Arte de la Universidad de los Andes, que le distinguió precisamente con el doctorado Honoris Causa.

La noticia de su muerte ha causado auténtica constenación en Venezuelaha donde a Manuel de la Fuente se le considera un "escultor universal".

Descanse en paz nuestro amigo Manuel y que Dios lo tenga en su Gloria.

Juan Lamarca, vicepresidente 1º

Manuel de la Fuente
La corrida va a empezar, su última corrida
Mérida, Feria del Sol - Abril / 2010

Reproducimos el comunicado de la Universidad de los Andes de Mérida, con motivo del fallecimiento de Manuel de la Fuente
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Manuel de la Fuente: escultor de cuatro continentes

Escrito por: blog.ula BLOG ULA
Viernes 5 Marzo 2010 11:29 am
Golfredo Lobo / Prensa ULA

Manuel de la Fuente, artista que nació en Cádiz, España, el 22 de abril de 1932, inició muy temprano sus estudios de escultura, dibujo e historia del arte en su país natal. Llega a Venezuela en 1958 y se radicó en Mérida un año después, ciudad en la que vivió y trabajó ininterrumpidamente a favor del arte en Venezuela, principalmente, en Mérida y en la Universidad de Los Andes.

Durante más de 40 años se dedicó a la docencia. Comenzó su carrera académica en la Escuela “Antonio Esteban Frías”, como profesor de dibujo y escultura y en el Centro Experimental de Arte de la Universidad de los Andes. Luego fue profesor de Expresión Gráfica y Diseño en la Facultad de Arquitectura (1962-1977) de la Universidad de Los Andes.

Manuel de la Fuente, artista de reconocida trayectoria por sus importantes aportes al arte y a la cultura, propone un planteamiento crítico sobre las múltiples formas de deshumanización a que se ve sometido el ser humano en su ambivalente relación dialéctica con la sociedad y las culturas modernas. Por encargo del ejecutivo regional realiza los bustos en bronce de las más destacadas figuras de las letras emeritenses, para el Parque de los Escritores, en la ciudad de Mérida. Gracias a su actividad artística y creativa, merece mención especial su obra de La Virgen de la Paz, mirador y escultura levantada en el estado Trujillo; La Loca Luz Caraballo, Ceratafio de Don Andrés Bello y el pedestre del Libertador.

Lamentablemente, hay que informar a la comunidad universitaria, merideña y nacional, el sensible deceso del Dr. Manuel de la Fuente, excelente profesor universitario quien a lo largo de su vida se ganó el titulo nobiliario de Escultor de cuatro continentes, señaló José María Andérez, Secretario de la Universidad de Los Andes.

La Universidad de Los Andes está de duelo. La ciudad de Mérida llora este hijo, que dejó muestra viva de todo su talento a lo largo y ancho de la ciudad y también en la universidad. Su contribución al ornato y a la construcción del arte en la Universidad de Los Andes, fue determinante en los últimos años, agregó el profesor Andérez.
“Tan determinante fue que esta máxima casa de estudios, le otorgó el Doctorado Honoris Causa de la Facultad de Arte. También conversamos con el Decano de la Facultad de Arquitectura en horas de la mañana y ellos están estudiando la posibilidad de decretar en esa facultad unos días de duelo, como homenaje póstumo a este excelente español que vino a estas tierras y se quedó en ellas.
A su familia nuestras muestras de consideración, de estima, le pedimos a Dios todopoderoso, que los ayude en estos momentos difíciles y estamos seguros de que Manuel va a ir al cielo a seguir haciendo esculturas maravillosas, que captan la atención de toda la gente que se desplaza por la geografía nacional, pero en especial por toda la ciudad de Mérida y por la Universidad de Los Andes”.

Una de sus últimas esculturas está ubicada en la entrada de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales en el complejo de la Liria. Una macro escultura, que representa todo el talento de este excelente artista y persona, que contribuyó sin duda a dar lo mejor de si por su universidad y por Mérida.

Manuel dirigiendo una pregunta a Luis Fco. Esplá en los Coloquios de Tauromaquia de la Cátedra

La Galería de Manuel de la Fuente

Sus amigos del Círculo Bienvenida, Juan Lamarca, Javier Hurtado, Fortunato González, Director de la Cátedra de Tauromaquia, y la Decana de las Artes de la U.L.A