Desde el homenaje y recuerdo a los miembros de la gloriosa Dinastía Torera, en aras de la divulgación y fomento de los valores que sustentan la Fiesta Nacional.
Madrid, 1 de junio de 2018. Homenaje del C.T.A.D.B.
Con profundo pesar nos unimos al dolor de la familia de Don Hugo Domingo Molina, y al de los amigos y aficionados de Venezuela por la muerte del ya legendario ganadero y empresario que contribuyó de forma decisiva a la expansión de la tauromaquia venezolana y y al mayor prestigio del toreo en América. Cualidades profesionales sustentadas en excelsos valores personales que le hicieron acreedor del respeto y admiración de todos aquellos que le conocieron, entre los que nos encontramos los integrantes del Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida beneficiarios y agradecidos por la caballerosa acogida y hospitalidad que siempre nos dispensó desde nuestra llegada a la capital del Táchira con motivo de la instalación del Capítulo bienvenidista de San Cristóbal con los hermanos tachirenses. Su apoyo a nuestra actividad en pro del asociacionismo taurino por la causa por la fiesta fue de inestimable valor, mereciendo repetidos reconocimientos e ingresando así en el cuadro de de honor del Círculo Bienvenida por las distinciones y premios recibidos tanto en Venezuela como en España.
Su muerte supone una pérdida irreparable aunque deseamos que su ingente labor a lo largo de su dilatada e intensa vida profesional se arraigue como semilla fértil y duradera en el campo taurómaco venezolano para que fructifique en un buen presente y futuro de la Fiesta brava en tierra bolivariana.
El presidente y su Junta directiva del Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida, se suman al sentir de los Capítulos venezolanos y expresan sus sinceras condolencias por el fallecimiento de Don Hugo Domingo Molina a sus esposa, hijos y -cómo no- a su carismático nieto, al tiempo de elevar una oración por el eterno descanso de su alma. Descanse en paz, amigo.
Ha fallecido Hugo Domingo Molina, el gran visionario del toreo venezolano
RUBEN DARIO VILLAFRAZ
@rubenvillafraz
Venezuela, Sábado 02 de Enero de 2021
Esta madrugada, exhalaba su último suspiro un personaje clave en el fomento y desarrollo de la fiesta brava en Venezuela. Hizo de la ciudad capital del estado Táchira, como es San Cristóbal, una referencia taurina mundial, tras tener en sus manos la organización y desarrollo, auge y apogeo de la Feria de San Sebastián, además de sembrar con acierto y éxito la cabaña brava nacional, nos referimos al Lic. Hugo Domingo Molina, víctima este sábado de una dolencia crónica que se había agudizado y exacerbado estos últimos días.
Fue Hugo Domingo un aventajado a su tiempo en el gran milagro que supuso el abono taurino sancristobalense a finales de la década de los 60’, serial que llegó albergar en ediciones hasta 10 festejos, de domingo a domingo, con llenos seguros todas las tardes, al calor de una afición desbordante y entregada que marcó el desarrollo de una ciudad igualmente en su máxima dimensión.
Sería a mediados de los 70’ cuando fundó el primero de sus hierros ganaderos, como es Rancho Grande, para a comienzos de los 90’ estrenar su segundo, como es El Prado. A la par de sus éxitos empresariales también vinieron sus triunfos ganaderos, a la sazón de también impulsar la cabaña brava ganadera con la importación de ganado español y mexicano en las ferias donde su nombre fue sinónimo de triunfo, así como el llevar los destinos de otras plazas de toros venezolana con singular y provechoso tino, como fue las de Mérida, Valencia, Barquisimeto, Maracaibo entre otras, que vieron a finales de los ’70 y mediados de los ’80 el trabajo meticuloso y organizado de un visionario de la fiesta brava.
Con la sentida perdida física de don Hugo Domingo Molina se va uno de los personajes más importantes que ha contado la fiesta brava en el toreo venezolano en el último medio siglo.
Madrid, 1 de junio de 2018. Don Hugo Domingo rodeado de su familia y amigos como Gonzalito y su hija María, y Víctor J. López El Vito.
Madrid, 1 de junio de 2018. Juan Lamarca y Don Hugo Domingo Molina
A todos nuestros socios y amigos bienvenidistas, aficionados y profesionales del mundo taurino nacional e internacional les deseamos un nuevo año pleno de salud y éxitos donde la tauromaquia supere las circunstancias adversas existentes para emerger a las más altas cotas con el respeto y prestigio que se merece.
Vaya nuestro recuerdo y oración por aquellos afiliados y amigos que nos han dejado víctimas de la pandemia que nos acosa, con el deseo de que la ejemplaridad que mostraron en su lealtad y amor a la fiesta brava nos sirva de guía y norte para mantenernos en su defensa y pervivencia.
Antonio Bienvenida era más que un torero; era un señor dentro y fuero de los ruedos. Sus maneras de actuar, comportarse, vivir, amar y saber, hicieron de él un hombre irrepetible.
Los que tuvimos la suerte de ver en su momento la toreria irrepetible del maestro don Antonio Bienvenida, todavía nos estremecemos cuando, aquel 7 de octubre de 1975, una vaca, “conocida” de doña Amelia Peréz Tabernero acabó con la vida de tal ejemplar diestro. Como digo, han pasado cuarenta y cinco años y parece que fue ayer cuando, por ejemplo, Antonio Bienvenida le confirmaba la alternativa al mexicano Curro Rivera en unión del maestro Andrés Vázquez, todo ello en la monumental de Madrid, sellando entre aquel triunvirato, una jornada taurina memorable.
Antonio Bienvenida era más que un torero; era un señor dentro y fuero de los ruedos. Sus maneras de actuar, comportarse, vivir, amar y saber, hicieron de él un hombre irrepetible. Tantos años después -y los que vendrán más tarde- le seguimos recordando como el primer día que tuvimos la dicha de admirarle en nuestra juventud, un recuerdo que sigue vivo dentro de nuestro ser porque, toreros hemos conocido muchos, muchísimos, pero que dejen una huella eterna, son contados, como los amigos que, con los cinco dedos de una mano todavía nos sobran.
El maestro de Madrid, aunque naciera en Caracas, impregnó el mundo del toro con su torería al más alto nivel, con su señorío constatado y admirado, con su valor inmenso para, tras haber recibido múltiples cornadas, jamás se amilanó y, una vez repuesto, volvía a enfrentarse a los toros como si nada hubiera pasado y, todavía, lo que es mucho mejor y que le engrandeció mucho más, su calidad como ser humano que, hasta tuvo el valor de enfrentarse a todos su compañeros para denunciar el fraude de lo que suponía el afeitado de los toros.
¿Recordamos a otro torero con semejantes virtudes?
Don Antonio Bienvenida no murió, se nos mudó antes de tiempo para ir al lugar que iremos todos, pero quiso marcharse para hacer el despeje de cuadrillas para que, cuando lleguemos a su vera, está la “plaza”totalmente despejada, al menos de gentuza y malhechores. Bienvenida triunfó como ser humano en calidad de torero y, por su forma de ser y comportarse junto a nosotros, por ello, se ganó la eternidad, la que nadie le discutirá y la que todos los admiraremos.
En la imagen, el monumento que inmortaliza a Antonio Bienvenida frente al escenario de sus grandes éxitos, la plaza de toros Monumental de Madrid.
Este miércoles 7 de octubre se cumplen cuarenta y cinco años del fallecimiento de Antonio Bienvenida tras un desafortunado percance en el campo.
En el 45 aniversario de la muerte de Antonio Bienvenida
Madrid, 7 Octubre 2020
La muerte de Antonio Bienvenida, el torero de la sonrisa eterna, forma parte del imaginario popular y sentimental de toda una generación que aún recuerda la honda conmoción que supuso la trágica desaparición del torero el día de la Virgen del Rosario de 1975, hace ya cuarenta y cinco años, después de ser cogido tres días antes por una becerra de tentadero en la finca de Amelia Pérez Tabernero en El Escorial.
Cuando llegó su hora, Antonio Mejías Jiménez -Bienvenida en los carteles- llevaba un año justo retirado de la profesión. Su hermano Ángel Luis había recibido el brindis del último toro que había matado de luces el 5 de octubre de 1974 en la antigua plaza de Vista Alegre de Carabanchel después de alternar con Curro Romero y Rafael de Paula.
El adiós al vestido de torear no implicó el alejamiento del toro. En ese tiempo, Bienvenida no había interrumpido sus viajes al campo y seguía ciñéndose el traje corto para participar en todos los festivales benéficos en los que era requerido. El último de ellos -no podía saberlo entonces- iba a celebrarse en la localidad charra de Tamames de la Sierra, el día 30 de septiembre de 1975.
Pocos días después, el 4 de octubre, se cumplía el aniversario de la muerte de su padre, el mítico Papa Negro, y Antonio había acudido con parte de la familia a la misa organizada por la hermandad de San Roque de la localidad madrileña de Colmenar de Oreja, a la que le unían estrechos vínculos desde que los hermanos Bienvenida, con su progenitor al frente, aceptaron torear unos festivales para sufragar la reconstrucción de la ermita del santo, arrasada en la Guerra Civil.
De Colmenar de Oreja a El Escorial
A mediodía se iba a organizar una excursión campera en la que figuraban el propio Antonio; su hermano Ángel Luis; sus respectivas familias; los Graña, unos íntimos del Perú que querían ver en acción al veterano maestro y también el joven Miguel Mejías, el último de los Bienvenida que se vestiría de luces a mediados de los ochenta sin alcanzar a tomar la alternativa.
El destino de aquella comitiva eran los campos de El Escorial. Se habían encerrado unas becerras en la finca Puerta Verde, de la ganadera Amelia Pérez Tabernero y las faenas camperas transcurrían con relajada normalidad. Antonio Bienvenida había toreado con su acostumbrado magisterio lidiador a una vaca, de nombre ‘Conocida’, de excelente reata.
Miguel y Álvaro, otro sobrino del maestro, participaban en la lidia apurando los últimos muletazos del animal que fue sacado de la plaza por la puerta del campo de la forma habitual. En las corraletas de la placita serrana aguardaba otra vaca que sirvió para que Antonio aleccionara a su sobrino Miguel antes de dejarla marchar.
Una voltereta mortal
La puerta que daba al campo la manejaba su hermano Ángel Luis que no pudo advertir que la anterior becerra, ‘Conocida’, había quedado agazapada junto a los muros de la plaza. Sorpresivamente, sin que nadie lo esperara, el animal irrumpió en el ruedo. El veteranísimo torero había quedado de espaldas y no pudo esquivar la violenta embestida de la vaquilla que le volteó aparatosamente haciéndole caer de mala forma.
Bienvenida había girado sobre las vértebras cervicales para quedar inerte sobre el pequeño ruedo campero. Posiblemente nadie pensaba en un percance fatal. Trasladado a la casa de la finca, sintió frío en el tibio otoño serrano mientras se le abrigaba con capotes de brega y se esperaba una ambulancia dilatando la espera.
Antonio Bienvenida fue ingresado en el hospital madrileño de La Paz. Las primeras esperanzas de recuperación se pulverizaron por completo al día siguiente. El torero había quedado sumido en un coma profundo que sólo se resolvería con su fallecimiento al atardecer del día 7 de octubre, hoy hace justo 45 años.
Fue velado en el domicilio familiar de General Mola –hoy Príncipe de Vergara- bajo la imagen del Gran Poder a la que rezaba su madre, Carmen Jiménez, en las muchas tardes de toros de la familia Bienvenida. Es la misma imagen que se había encargado a raíz de la marcha de la familia desde Sevilla a Madrid a raíz de la trágica muerte de Rafael en el céntrico domicilio de Ignacio Sánchez Mejías, asesinado por el administrador familiar.
Esa escultura, realizada por el imaginero Rafael Lafarque, pasaría con el tiempo a la capilla de toreros de la plaza de Las Ventas de Madrid y volvió brevemente a Sevilla el pasado mes de febrero para ser expuesta por la Hermandad del Gran Poder en la muestra retrospectiva organizada para conmemorar el IV centenario de la imagen labrada por Juan de Mesa en 1620.
Antonio Bienvenida fue enterrado en olor de multitudes, con el ataúd abrigado con un capote de seda grana y bordados en oro. Aquella España de 1975, como nueve años después en la tragedia de Paquirri en Pozoblanco, se estremeció de arriba a abajo.
"A las 00h. 4m. del hoy 24 de septiembre jueves, se durmió en el Señor y en manos de Ntra. Sra. de las Mercedes, en Maracay, a los 95 años y 9 meses de edad, mi querida mamá, BLANCA LUZ CARDOZO HEREDIA, Q.E.P.D., Ruego una oración por su eterno descanso. Por la circunstancia de la pandemia no habrá velorio y oportunamente celebraremos funeral solemne. Dios les pague". +Cardenal Baltazar Porras.
Este escueto, aunque entrañable mensaje, es el que hemos recibido de nuestro querido amigo y miembro de nuestra asociación bienvenidista S. E. Cardenal Baltazar Porras Cardozo, Arzobispo de la Arquidiócesis de Mérida-Venezuela.
En nombre de la Junta directiva del Círculo T. A. Dinastía Bienvenida y de sus afiliados, nos unimos a las condolencias de nuestros hermanos venezolanos, y expresamos nuestro profundo pesar por tan irreparable pérdida acompañando en su sentimiento en estos dolorosos momentos a Don Baltazar y demás familia de su señora madre fallecida, al tiempo de elevar una oración para la eterna acogida de su alma en el seno del Altísimo.
El 31 de Agosto de 1938 a los 26 años de edad, en San Sebastián, España, fallece el diestro sevillano Manuel Mejías Jiménez “Bienvenida”, el primero de los hijos toreros del famoso Manuel Mejías Rapela “Bienvenida”, el "Papa Negro"
Con motivo de cumplirse, el 31 de agosto, un nuevo aniversario del fallecimiento del gran torero de dinastía, Manolo Bienvenida, comparto una amena tertulia dedicada a su recuerdo, realizada por los calificados periodistas venezolanos Víctor José López "El Vito" y Federico Núñez.
TERTULIA TAURINA SOBRE MANOLO BIENVENIDA
Por: Rafael Dupouy Gómez
Manolo Bienvenida
El programafue transmitido por la emisora Radio Sensación en el año 1991 y ha sido conservado por cortesía de los Hnos. Dupouy Gómez, contribuyendo a la difusión y conocimiento de la Fiesta Brava.
Los amables lectores pueden escuchar la interesante tertulia taurina sobre Manolo Bienvenida, pulsando la imagen en el video:
Programa "Tertulia Taurina" transmitido por Radio Sensación con Víctor José López "El Vito" y Federico Núñez en 1991, Caracas, Venezuela.
Bibliofilos Taurinos de México A. C. Fundado el 21 de julio de 1984.
Desde este medio, 'Dinastía Bienvenida' blogspot, la Junta Directiva y socios de nuestra asociación bienvenidista felicitamos en su aniversario a la fraterna entidad, Bibliófilos Taurinos de México. A. C., al tiempo de expresar nuestra profunda gratitud por habernos acogido en su seno en el que permanecemos compartiendo ilusión e ideales taurinos, al tiempo de reconocer y alabar la excelente labor que viene desarrollando desde el primer momento de su fundación gracias a sus ilustres integrantes, todo un ejemplo de calidad humana e intelectual al servicio de la cultura taurómaca para el mayor prestigio de la fiesta brava.
Madrid, 21 de Julio de 2020
Un día como hoy 21 de julio de 1984 se formó en la Ciudad de México, Bibliofilos Taurinos de Mexico A. C.